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Glee: The Lucky Ones
Primera Temporada, Episodio Tres
CAP03-MEMORIES
Fecha de Emisión 30 de Enero del 2014
Escrito por Yolo691313
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Ready, Set... Run!

Memories en español Recuerdos, es el tercer capitulo de la Primera Temporada del Fan-Fiction. Se estrenara el día 30 de Enero del año 2014.

Sinopsis:Editar

Cuando el Director Cooper comienza a sospechar que el coro no esta destinado más que al fracaso decide ponerlos a prueba; así que Chris y los chicos harán lo posible para hacer que el coro prospere, unos de mejor manera que otros. Por otra parte la mayoría de los chicos comienzan a reflexionar y recordar sobre cosas del pasado que preferirían olvidar o no haber vivido. Eso, sumado al regreso de Kelly no hará más que comenzar a generar caos.

Desarrollo del Episodio:Editar

Memories / Recuerdos

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Tercer año… tercer año… ¿Cómo es que todo pasa tan rápido? Aún recuerdo mi primer año acá –Se decía a sí mismo un pensativo Jason en su mente mientras en completo silencio miraba a sus compañeros del equipo de futbol tacleándose y practicando algunas jugadas.– Seguramente medía como ocho centímetros menos y pesaba diez kilos menos. El fútbol y todas esas clases de regularización me ayudaron bastante. Soy popular, mantengo estable mi hermoso promedio de ocho punto uno y tengo una novia fantástica –El chico a lo lejos veía a las animadoras practicar. Layla entre ellas; aún no reparaba en él pero muchas otras sí.- Vaya, no había notado que Layla tiene un muy buen trasero... -El chico sacudía la cabeza dándose cuenta de que la miraba muy obviamente así que alzaba una mano en forma de saludo hacía las animadoras que no paraban de mirarlo.- ¿En qué iba?, Oh sí, incluso si me deja podría conseguirme otra chica fácilmente. Entonces… ¿Por qué no estoy feliz? Vivo lo que cualquiera de los perdedores de primero y segundo quieren. Claro, exceptuando lo del club Glee. Aún no sé porque me uní a ese torpe grupo… porque no fue por Melissa, no. Lo he superado todo. Fue una simple aventura de verano. Yo lo sabía y ella también. Así que no puede culparme… ¿Verdad? –El chico comenzaba a pensar demasiado en aquello que no notaba que Brent a lo lejos gritaba su nombre, al final su amigo se resignaba y aventaba el balón hacia él, el cual lo tomaba por sorpresa y lo hacía caer de la banca en la que estaba descansando.- ¡Tú turno de entrar a la cancha güey! ¡Apúrate! –Decía Brent entre risas antes de alejarse del pelirrojo para unirse a los demás chicos.- ¡Ah, y trae el balón! –Jason soltaba un bufido y sin tener de otra tomaba el balón para al instante correr al encuentro con sus compañeros.- Ya habrá tiempo de preocuparse –Se decía a si mismo mientras corría bajo los gritos del entrenador.-

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(Preparatoria Graham / Pasillos)

Scott caminaba por los pasillos junto con otro chico, más alto que el, de piel algo pálida, cabello negro y alborotado y de una contextura bastante delgada. El primero lucía mucho más animado, mostrando casi cada rincón de la escuela a su compañero, quien después de un momento se mostraba aburrido.- Scott, colega, he estado en una escuela antes. Creo que podría deducir yo solo donde está cada lugar. Además, me dieron un tour la semana pasado. Tranquilo –Scott comenzaba a reír sin borrar la sonrisa de su rostro.- Ya. Lo siento. Es solo que, ¡Dios! Mi mejor amigo volvió. Alex y Scott juntos de nuevo –Alex soltaba una risa mientras empujaba a su amigo.- Tampoco es para tanto, campeón. Calma –El más bajo de ambos solo asentía, aunque sabía que su amigo estaba igual de contento que él.- Bueno, bueno. ¿Pensaste ya en mi propuesta? –Alex arrugaba la nariz con cierto desagrado.- ¿Del club glee? Sí… y no –Su amigo lo miraba confundido.- ¿De qué hablas? –El chico se encogía de hombros.- Realmente no hay mucho que pensar. Es decir, sería una pérdida de tiempo. Preferiría unirme al club de teatro. Aún me sorprende que tú seas parte del coro –Scott se mostraba molesto ante lo dicho por el chico.- ¡Pero tú amas la música! Sabes tocar un montón de instrumentos e incluso solías presumir de que tienes una voz “hermosa” ¡Demuéstralo! Alex, ¿Alex me estás escuchando? -El muchacho hacía un sonido afirmativo aunque ni siquiera lo estaba mirando ni poniendo atención desde hacía ya un rato, en su lugar veía a Bridgette, al otro lado del corredor quien iba con su carpeta en mano y acompañada de su amigo el rubio Evan. Scott se percataba de aquello y comenzaba a reír.- ¿Con que viendo a Bridgette, eh? –Alex se sobresaltaba y lo miraba sorprendido.- ¿Así se llama? –Scott asentía con cierta confusión.- Si, un nombre común en una chica –El chico carraspeaba y solo asentía dando la razón a su amigo.– Ven, vamos a hablarle –Aunque Alex intento negarse su amigo lo llevo hacía donde la chica.

Al estar frente a ellos Henderson habló.- Hola Bridgette. Evan –El rubio hacia un gesto con la cabeza mientras miraba detenidamente al chico nuevo. Lint por su parte sonreía débilmente, más por compromiso.- Scott, hola… ¿Quién es tú amigo? –Se llama Alex. Acaban de transferirlo. Somos mejores amigos desde pequeños. Ahora estamos unidos de nuevo –Comentaba Scott con una orgullosa sonrisa mientras su amigo estrechaba la mano de los otros dos chicos.- Eso es muy tierno. Pero con “unidos” te refieres a mejores amigos, como hermanos, ¿No? –Scott soltaba una carcajada y Alex se ponía bastante rígido, se le notaba incómodo por aquello.- Por supuesto. No pienses otra cosa de nosotros, Brig –La chica asentía mientras miraba a su amigo, quien estaba en silencio pero aun así no dejaba de examinar a los otros dos con la mirada.- Bueno, nos vamos. Un gusto Axel. Deberías considerar unirte al coro, seguramente Scott te habló de él, porque no quiero ser parte de un equipo perdedor. Y ya que Evan se hace del rogar, bueno, deberías considerarlo –Alex asentía mientras los otros dos se marchaban y lo dejaban de nuevo con su amigo.-

–¿Acaso me llamó Axel? –Scott sonreía con diversión.- Si… le tomó como tres semanas aprenderse mi nombre así que no te sientas mal. Pero no importa, ¿Te diste cuenta cómo te pidió unirte al coro? Considéralo bien –El chico negaba con la cabeza.- No, tendrá que hacerme un “favorcito” si en serio quiere que entre –Los dos comenzaban a reír y después de que Scott le diera un golpe en el brazo a su amigo ambos siguieron su camino.- ¿Cómo dijo que se llamaba su amigo? –Preguntaba un curioso Alex mientras se perdían por los corredores.-

–Es gay –Decía un seguro Evan a su amiga mientras por su lado ellos caminaban.- ¿Scott? Creí que al pobre le gustaba la tonta de Melissa… -El rubio la miraba mientras negaba con la cabeza.- No, su amigo. Eh, ¿Alex? –Axel –Lo intentaba corregir Bridgette.- Ah, bueno. Él –La chica soltaba una risa mientras tomaba a su amigo del brazo.- Sé que dicen que los gais tienen como un “sexto sentido” para estas cosas, pero no exageres. Tú quieres que la mitad de la escuela sea gay. Además, tú eres bi. Seguramente por eso tu radar no funciona nada bien –Su amigo sonreía con diversión.- Vale, sí. Búrlate. Pero estoy un ochenta por ciento seguro de que ese chico si lo es –Bridgette se mostraba incómoda.- ¿Qué? ¿Acaso te gustó? –Evan comenzaba a caminar de nuevo mientras cambiaba de tema.- Claro que no. Mejor dime, ¿Qué fue eso de “hola Scott, amigo mío”? –La chica rodaba los ojos.- Tengo que ser buena con esos ineptos. No tengo de otra… es una tortura. Menos de la mitad me caen bien, al menos el maestro es buena persona. Un poco ingenuo a decir verdad –Evan soltaba una carcajada.- Nadie te obligó a unirte… oh, espera. Sí. Tú amiga Layla –La chica le daba un codazo.- Lo hice porque es mi mejor amiga –Y la única… -Susurraba él. La chica se hacía de oídos sordos ante aquello y seguía hablando.- Ella me lo pidió, ¿vale? Además, sirve para no llegar tan pronto a mi casa –Evan al escuchar aquello hacia una mueca, al parecer no quería tocar ese tema.- Ya. Bueno, ¿Cuántos chicos dices que necesitan? –Bridgette lo miraba con cierta empatía.- Doce. Y somos nueve… acaso, ¿Piensas unirte? –El rubio rápidamente negaba.- ¡Ni muerto! Era simple curiosidad –La muchacha soltaba un bufido.- Eres un bebé. Si te encanta cantar. Cantas feo, pero tienes arreglo –El rubio mostraba una falsa indignación.- Canto mucho mejor que tú, y lo sabes –Pruébalo –Decía su amiga con una sonrisa traviesa. El chico estaba a punto de contestar pero al instante negaba.- Buen intento. Pero no. –Bridgette se encogía de hombros, con expresión de rendirse y sin más ambos seguían su camino.- Por otro lado caminaba Julie, la chica iba absorta en sus pensamientos y parecía prestar poca atención al camino.

Los últimos días han sido difíciles. Sobre todo desde que Brent se unió al coro, eso ha empeorado las cosas, ¿Por qué se empeña en hacerme sufrir?, Siempre es lo mismo, los hombres son unos idiotas. Yo ya lo superé y el obviamente a mi igual, pero aun así no puedo evitar sentirme incómoda ante su presencia. No puedo culparlo.- A pocos metros de ella estaba Brent en compañía de Jason y otros cuantos chicos del equipo de futbol, Julie rápidamente caminaba hacia otro lado en el momento justo en el que el chico reparaba en ella –Estúpido y poco sensual Brent. Lo peor de todo es que no puedo odiarlo, pero tampoco entablar una conversación con el de más de seis palabras. La única forma sería cantando…- La chica sonreía debido a que al parecer tenía una idea cuando a lo lejos miraba a su amiga Gwen quien estaba en compañía de Derek, eso la hacía por fin prestar atención a su entorno y rápidamente iba a su encuentro -Algo anda mal ahí…- Se decía a si misma antes de llegar con ellos.

–Vamos nena, sabes que quieres volver conmigo. Ahora que terminaste con Peter y yo con Megan ambos estamos disponibles, ¿Por qué no intentarlo de nuevo? –Decía un arrogante Derek a Gwen, quien se mostraba incómoda y de cierta forma acorralada por el chico.- Por última vez Derek, no. Si estuve contigo fue para darle celos a alguien más, o por lástima, no lo sé. La verdad no lo recuerdo –El chico soltaba una carcajada.- No me sorprendería, es decir, creo que te has revolcado con media escuela. Así que… -La pelirroja le soltaba una fuerte bofetada y lo miraba con evidente enojo en el rostro.- ¡Eres un idiota! No sabes nada de mí, así que no hables. –El chico bastante sorprendido llevaba su mano a la mejilla y miraba a la muchacha con los ojos muy abiertos.- ¿Qué no te conozco? Sé más de lo que crees, y de lo que me gustaría. –Gwen lo miraba confundida.- ¿A sí? Y cómo? –Derek sonreía de oreja a oreja.- Megan –Roberts prácticamente palidecía ante aquello y negaba con la cabeza sin encontrar palabra alguna, por lo cual Valdez continuaba.- Tranquila, yo no critico ni nada. Además, me gustas bastante... vamos, regresa conmigo –La chica lo miraba perpleja debido a que Derek comenzaba a acariciar su mejilla y se acercaba para besarla.

Pero en aquel momento Julie llegaba rápidamente.- ¡Eh, chicos! Vaya sorpresa. Derek, que mal luces. Igual que siempre –El chico rápidamente soltaba a la pelirroja y fulminaba a Palmer con la mirada.- Lárgate perdedora, ¿Qué haces aquí? –La chica se encogía de hombros mientras tomaba a su amiga del brazo.- Tengo que llevarme a Gwen, ya sabes, reunión del coro. Ahora piérdete idiota. –Gwen ya más tranquila sonreía mientras entrelazaba su brazo con el de su amiga.- Exacto. Piérdete Valdez, búscate a una tonta animadora. –Dicho esto ambas se apresuraban a irse mientras el chico las miraba con cara de tonto hasta que simplemente soltaba un bufido y se alejaba de ahí.-

–Gracias por eso Julie, de verdad. Lo bueno es que Derek no sabe que en realidad no tenemos reunión del club Glee hoy –Decía Gwen mientras miraba hacia atrás, asegurándose de que el chico no se acercara a ella de nuevo. Julie sonreía levemente.- No fue nada. Sólo que… uhm, olvídalo. –La pelirroja miraba confundida a su amiga.- ¿Qué? Dilo –Palmer soltaba un leve resoplido mientras la miraba.- Siempre es lo mismo, es decir, tienes tantos ex novios y la mayoría se la pasa acosándote varios meses después, ¿No te cansas? –La pelirroja hacía una mueca, evidentemente incómoda y se quedaba un momento en silencio.- Lo sé. Pero… es extraño. Siento que no puedo estar soltera mucho tiempo, ¿sabes? Después de lo vivido con el inepto de mi padre tengo miedo de que me pase lo mismo que a mamá. Quedarme sola… no tener a nadie a mi lado, a nadie que me quiera –La chica mordía su labio inferior.- A veces me gustaría poder ser como tú. Ya sabes, despreocupada. Sin importarle tener novio, ya que bien podrías tenerlo. Tienes bastantes pretendientes –Julie soltaba una risa mientras su amiga proseguía.- Es gracioso, hasta parece que los hombres te dan miedo, que no quieres tener una relación –Gwen soltaba una risita inocente pero Julie se mostraba bastante incómoda por aquello, lo cual inquietaba a su amiga.- Eh, ¿Dije algo malo? No era para que lo tomaras a mal, Jules, lo siento… -Julie rápidamente negaba y forzaba una sonrisa.- No, no pasa nada. Pero sabes que tener novio no es de mis prioridades. Y seguramente nunca lo será, pero no me gusta hablar de eso… además, estoy bastante segura de que nadie se siente atraído hacia mí -La pelirroja asentía y recargaba su cabeza en el hombro de su amiga momentáneamente.- Lo siento –Ambas se sonreían y seguían su camino por los pasillos.-


(Canchas de la Preparatoria/Práctica de Fútbol y de las Animadoras)

Carl les gritaba a los chicos mientras los tacleadores practicaban sus movimientos con los maniquíes y los empujaban por el campo. Unos cuantos practicaban sus lanzamientos y los demás hacían ejercicio, entre ellos Brent y Jason, ambos fingían no notar el hecho de que todos hablan de ellos. El primero ayudaba al segundo a hacer abdominales mientras conversaban.- Te lo digo… viejo... Comienzo a… arrepentirme –Decía Jason por pausas como podía mientras su amigo asentía sin mucho ánimo.- Yo igual… no resulto tan grandioso. Con todo lo del entrenamiento se complica, y cuando comiencen las evaluaciones seguramente voy a morir –Hamilton miraba a su amigo quien se quedaba quieto, descansando en el pasto un momento.- Pero no podemos salirnos así como así.... –El chico era interrumpido por Carl.- ¡Rossati, Hamilton. Menos charla y más abdomen! -Brent llevaba su mano a su frente imitando un saludo militar mientras forzaba una sonrisa y ambos cambiaban de posición. Hamilton hacía abdominales mientras Jason sostenía sus pies y a lo lejos veía a su novia en el entrenamiento de las animadoras.-

Layla junto con Bridgette y las demás porristas se encontraban sentadas en el suelo, escuchando a una chica frente a ellas quién les daba instrucciones. Se trataba de la capitana del equipo, Kelly LeBlanc. Era una joven rubia de ojos azules, bien formada y de 17 años, cursaba su último año y era de las chicas más deseadas y populares de la escuela. Distinto a lo que se esperaba resultaba ser una chica de un carisma extraordinario, de las primeras en el cuadro de honor, bondadosa y miembro del club de celibato. A pesar de sus buenas intenciones, la gente le temía debido a que normalmente junto con sus amistades hacían burla a los nerds de la escuela. Además era la exnovia del quarterback del equipo de fútbol, Tyler Aitchinson.- …Como saben la última semana estuve enferma así que no asistí a la escuela. Sé que eso realmente no afectaba en nada ya que mi puesto de líder solo consta para dirigir las porras, no las rutinas pero agradezco a la entrenadora el hecho de que me esperaran. Sin más, junto con ella ya planeamos la primera rutina.

La entrenadora se ponía de pie y abrazaba a Kelly por los hombros.- Será la rutina para las seccionales, y usaremos la famosa canción “Hey Mickey” –Todas las chicas se mostraban emocionadas y unas cuantas soltaban unas inocentes risas.- Sé que algunas de ustedes ahora son partes de ese nuevo grupo de drama. Pero ahórrense sus comentarios. No las dejaremos cantar durante la presentación –Decía la entrenadora Jane con burla, todas las chicas comenzaban a reír para la molestia de Layla y de Bridgette.- Como sea, ¡Empecemos! Miller, Wong. Ustedes van a cargar a Lint... –Comenzaba a ordenar la entrenadora mientras las chicas se juntaban y se preparaban para realizar su rutina.- ¿Club de drama? –Cuestionaba Kelly a su amiga Megan mientras esta miraba con cierto desprecio a las chicas del coro.- Se refiere al club Glee… no preguntes –La chica soltaba una risa mientras la rubia seguía sin comprender. Pero sin más ambas se acercaban a las demás, esperando recibir las indicaciones de la entrenadora.-

Derek llegaba corriendo al campo, con su uniforme y su casco en la mano mientras se acercaba al entrenador.- Lo siento coach, de verdad. Me quedé en detención luego surgió un inconveniente con… -Carl alzaba una mano para que se callara.- Sí, ya cállate y deja de aburrirme. Tu amigo Tyler me explicó hace un rato. Ahora corre a calentar con los demás antes de que me arrepienta y te corra de aquí. No me des más motivos para sacarte del equipo –El chico lo miraba con los ojos muy abiertos.- ¿Más? ¿A qué se refie…? –Carl le ponía una mano en la espalda y lo obligaba a moverse.- Solo apúrate –Derek llegaba a donde Brent y Jason quienes comenzaban a burlarse de él.- Claro. Ahora los cantantes maricas se burlan de mi –Musitaba molesto, los otros dos no decían nada y después de un rato seguían su plática.- Cómo sea, aún si después de hablar con Melissa las cosas no siguen bien no podré dejar el coro. Layla y Bridgette me matarían –Decía Jason a su amigo el cual comenzaba a reír.- Eso es muy cierto. Y si las cosas con Julie tampoco mejoran no podré salirme. Tú me matarías –Ambos sonreían con diversión.- Si es que quiere hablar contigo… -Murmuraba Jason, a lo que su amigo fruncía el ceño.- Lo hará. Tiene que… es lo que dijimos. Tenemos que comenzar a aclarar esto –Ambos chocaban sus palmas antes de continuar con su entrenamiento.-

Acabada la práctica Carl les daba a los chicos la indicación de que podían largarse del lugar. Ninguno se demoraba en hacerlo, sobre todo los que alcanzaban a las porristas, quienes también terminaban su práctica. Layla corría a donde Jason, ambos se abrazaban y comenzaban a besarse durante un buen rato hasta que Brent, sintiéndose algo incómodo, comenzaba a toser para llamar su atención. Sus amigos comenzaban a reír pero optaban por soltarse.- Claro, también me da gusto verte Layla –La chica sonreía.- Los veo luego, ¿Vale? Tengo cosas que hacer –Dicho esto y sin esperar respuesta Jones depositaba un beso en la mejilla de Brent y uno en los labios de Jason antes de salir corriendo. Ambos la miraban alejarse.- Que raro… ¿Ahora que mosca la pico? –Preguntaba un extrañado Brent. Su amigo se encogía de hombros.- No lo sé. Pero mientras este así no me importa. Hace que la quiera más de lo acostumbrado –Hamilton soltaba una carcajada.- No puede ser, ya hasta dices mariconadas. Me decepcionas –Jason daba un golpe en el hombro a su amigo mientras comenzaban a caminar.- Por cierto, ¿Viste que Kelly ya regresó? –Cuestionaba el pelirrojo, su amigo asentía lentamente.- Ajá. Y debe importarme porque… -Jason soltaba un bufido.- Es linda, esta soltera, mucho mejor que Julie en casi cualquier sentido. Vamos, háblale –Brent negaba con la cabeza.- Sería una pérdida de tiempo –Su amigo lo miraba nada contento.- O sea, te unes al club Glee pero no quieres hablarle a Kelly LeBlanc porque será una pérdida de tiempo. Déjate de estupideces y vamos –Brent pensaba un momento pero después asentía con decisión.- Bien. Vamos a buscarla entonces –Su amigo reía y le señalaba hacía una dirección donde la chica se encontraba platicando con la entrenadora.- No será necesario…

Brent sonreía con ciertos nervios pero ambos iban a donde la chica. Quien cuando al fin se vio desocupada tenía cara de estar molesta. Así que entre los chicos comenzaron a darse codazos para ver quien hablaría primero. Al final Brent perdió.- Eh, hola… -La chica alzaba la vista hacía los jugadores pero al instante su expresión cambiaba, sonriendo con amabilidad.- Ey, hola. Número 6 y número 9… ¿Saben? Eso te da en que pensar –Los chicos no comprendían hasta que veían los números de sus uniformes. Brent quien estaba del lado izquierdo de la chica tenía el seis, y Jason quién tenía el número nueve estaba a su lado derecho. Al instante ambos reían.- Solo para que conste no lo planeamos. –Intentaba explicar el seis. La chica asentía intentando mantener una expresión de seriedad.- Claro, claro… por cierto, creo que jamás habíamos hablado, ¿Verdad? Soy Kelly –La chica extendía su mano hacía ellos. Quienes la estrechaban casi al instante.- Lo sabemos, es decir, todos acá te conocen. Yo soy Jason, y él, mi amigo el solterón de Brent –El susodicho daba un codazo al primero pero sonreía torpemente al instante.- Hola Kelly. ¿No vas a destruir nuestra vida social, verdad? –La chica rodaba los ojos aunque mantenía su sonrisa casi intacta.- No. Yo no hago eso, pese a todo lo que se dice de mí. Yo no soy… tan mala en realidad. Siempre me preocupo por el bienestar de los demás. Pero ya saben, si una de mis amigas odia a alguna chica yo también tengo que odiarla. Si no, ¿Qué clase de amiga sería? –Ambos la miraban con cara de tontos.- No comprendo –Decía Jason y su amigo secundaba su comentario. La animadora soltaba una risa y daba a Brent unas palmadas en su mejilla.- No importa. Pero ya comienzan a agradarme, chicos. –Kelly colgaba su mochila a su hombro y comenzaba a caminar de espaldas mientras veía a los chicos.- ¿No vienen? No hemos terminado de conocernos –Ambos sonreían y rápidamente alanzaban a la chica. Así los tres atletas comenzaban a caminar juntos mientras salían de las canchas de la escuela.-

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(Oficina del director Cooper)

Chris entraba a la sala mientras el director ordenaba unos cuantos papeles y, al parecer, hacía cuentas con ayuda de una pequeña maquinita.- ¿Quería verme, Director Cooper? –Cooper observaba a Chris y al instante sonreía.- Eh, Monroe. Claro, toma asiento. ¿Quieres un café? –El profesor sonreía con algo de confusión mientras tomaba asiento.- Eh, claro. –El director hacia una leve mueca.- Oh, lo siento. No tengo café. Solo intentaba parecer amable… cómo sea, Chris, hay algunas cosas que debemos discutir –Chris miraba a su jefe con algo de nervios en el rostro.- ¿Sobre qué? –El club Glee –Respondía Cooper dejando sus actividades y mirando al profesor atentamente.- Creo que ya no da para más. Además, ambos sabemos que su presentación el viernes de hace tres semanas no dejó nada bueno –Chris no comprendía.- Sigo sin saber que pasó exactamente ese día… -El director hacía un gesto despectivo.- ¡Lo ves! Ni siquiera sabes que ocurrió. Eso dice mucho de ti como su educador… -Monroe parecía ofendido.- Bueno, dígame entonces que pasó –Cooper alzaba ambas cejas.- Bueno, algunos chicos les aventaron granizados a tus chicos, lamentablemente solo pude llamarles la atención. –Chris abría mucho los ojos con evidente sorpresa.- ¿Sólo les llamaste la atención? ¡Eso es abuso! –El director negaba con tranquilidad.- No en realidad. Dime, ¿Cómo es que festejan los chicos de americano cuando ganan un partido? Se tiran el refresco encima, o en su defecto, a su entrenador. Tal vez fue su forma de decirles enhorabuena. Pero no vamos a discutir eso ahora. El punto aquí es que no vamos a poder financiar a tu coro, así que prácticamente no existe. Y menos porque no tienes todavía a los chicos suficientes. –Chris comenzaba a balbucear sin saber bien que decir primero debido a su mezcla de emociones.- Somos nueve, solo nos faltan tres. Y no puede hacernos esto. La escuela debe financiar al equipo –Y lo hará –Afirmaba Monroe.- Pagaremos el autobús a las seccionales. Si pierden, adiós. Si quedan en primer lugar y pasan a las Regionales aumentarán un poco sus fondos. Lo siento Christopher, pero tenemos que ver por el prestigio de la escuela. E inclinarnos a ayudar más a quienes si tienen posibilidades de triunfar. –Monroe asentía y rápidamente se levantaba.- Vamos a demostrarle que podemos, director Cooper. El club Glee llegó para quedarse –El director asentía con una falsa sonrisa, evidentemente no creía nada de lo que decía su trabajador, mientras este salía de la oficina él regresaba a su labor de ordenar el papeleo y realizar las cuentas.-


(Clase de Geografía/Final de la hora)

Bueno chicos, nos vemos mañana, no olviden estudiar las capitales -El timbre acababa de sonar y rápidamente los chicos se levantaban, tomaban sus cosas y salían del salón. Unos cuantos se despedían del profesor Monroe mientras este guardaba sus cosas en su maletín, en ese momento Brent pasaba frente a su escritorio.- Lo veo en la práctica Sr. M. –El profesor lo detenía al instante.- Eh, de hecho, Brent. Quiero hablar contigo, ahora. ¿Puedes? –El chico asentía con algo de confusión.- Claro. Además me toca cálculo, haría cualquier cosa para llegar tarde –Monroe lo veía con cierta sorpresa, el chico reía.- Es broma. Me toca gimnasia. ¿De qué quiere que hablemos? Sea lo que sea yo no lo hice, he estado entrando a todas mis clases –Chris sonreía con diversión.- No, no estás en problemas. No que yo sepa… cómo sea, de lo que quiero hablar es de lo sucedido el viernes de la asamblea. Ya sabes, el día de su presentación – Brent se mostraba incómodo a pesar de querer disimularlo. Chris proseguía.- Quieres decirme, ¿Qué pasó ese día? Estabas muy enojado, los demás igual. Y después no quisieron hablar más al respecto –Hamilton negaba mientras se removía incómodo en su lugar.- Debería hablar con alguien más sobre eso –Chris negaba viendo al chico fijamente.- No. Quiero que tú me lo digas. Hablaré con tu profesor de gimnasia si es necesario, pero no te vas hasta que me cuentes que pasó –El chico lucía cada vez más alterado.- ¿Por qué tanto afán en saberlo en todo caso? –El profesor lo miraba con sorpresa.- ¿Porque? ¿Es en serio? Brent, ustedes me importan. La verdad mucho más que los demás alumnos, me preocupo por ustedes y su bienestar. Yo los apreció. Creí que ustedes comenzaban a apreciarme también –Brent lucía afectado al ver la expresión del maestro así que soltaba un bufido mientras se dejaba caer en una de las sillas.- Nos aventaron un refresco, ¿Vale? Mis compañeros del equipo de fútbol y unas cuantas animadoras. Todo fue parte de una broma. Pero no lo tome bien, simplemente me enojé. Eso fue todo –Chris soltaba un suspiro y llevaba una mano a su mentón, viendo al chico con una pensativa expresión en el rostro. El joven simplemente miraba a otra parte.-

–¿Recuerdas la conversación que tuvimos antes de su presentación hace tres semanas? Cuando aún no estabas seguro de ser parte de esto –El chico reía forzadamente.- Aún no sé que estoy haciendo. Si viera como la tienen contra mí en el entrenamiento… -El profesor fruncía el ceño.- Mi punto es, Brent. Que tú arriesgabas mucho al unirte aquí. Entiendo bien lo de la reputación que tiene el coro pero desde un principio supe que, a la larga, tú serás el líder de esto. Tienes todo el potencial justo y necesario, pero no sabes aprovecharlo. Temes hacerlo –Hamilton reprimía una sonrisa mientras se encogía de hombros.- Está exagerando… –Al diablo la falsa modestia. Sabes que es verdad –Exclamaba el profesor.- Te sonará a un increíble chicle pero, amigo mío, me recuerdas bastante a como yo era cuando tenía tu edad -Brent soltaba una leve risa.- Si claro… -Chris lo miraba con seriedad.- ¿Qué gano con mentirte? Te estoy hablando en serio. Somos parecidos en más sentidos de los que creerías. O de los que te gustaría… -El chico arrugaba la nariz levemente.- Ya. Bueno, supongo que eso es bueno, ¿No? –El profesor asentía después de pensarlo unos segundos y el chico seguía hablando.-

–Y, regresando a lo anterior… ¿De verdad ve todo ese potencial en mí? –Monroe sonreía.- Sigues con eso. Brent, tú tienes ese potencial, debes aprovecharlo. Es ahora o nunca, estás a tiempo de hacerlo. No solo en el coro, también en el equipo de los lobos eres de las piezas clave. Es decir, los últimos chicos que se unieron fueron gracias a tú –El joven sonreía y Chris continuaba.- No es por menospreciar el talento de Scott, de Nathan o el de Jason. Pero hay algo en ti que te hace especial, te hace sobresalir. Que te da la madera del líder –Brent asentía con cuidado.- Sigo sin comprender esto muy bien… sé que seguramente Jason podría hacerlo mejor. Incluso Nathan, o Scott, a pesar de ser el más joven. Pero si usted cree en mí no quiero defraudarlo Sr. Monroe –El maestro sonreía con orgullo.- Eso es lo que quería escuchar de ti –Brent miraba al profesor.- Pero entonces debe haber una chica que prácticamente haga lo mismo que yo, ¿No? –Monroe asentía.- A la larga sabremos de quien se trata. Pero creo saber quién quieres que sea –El chico soltaba una risa.- Lo dudo… – ¿No piensas en Julie? –Consultaba Chris intrigado mientras el chico frotaba sus manos.- Julie no gusta de mí, ni a mí ella si es al punto al que quiere llegar. Realmente ni siquiera somos amigos –El profesor abría mucho los ojos.- Pero… ustedes harían una increíble pareja. Incluso suenan increíbles juntos. Todos vieron su química al cantar en la asamblea –Hamilton aunque sonreía casi en su totalidad desviaba el tema.- ¿Una química casi tan buena como la suya con la señorita Lambert? –Chris rápidamente se sonrojaba.- N-no sé de qué… –Oh, por favor –Lo cortaba Brent.- Sabemos que es cierto –Chris reía levemente mientras entrelazaba sus dedos.- La profesora Lambert está saliendo con el coach Farrow. Nada puedo hacer. Ambos son amigos míos. –Brent entreabría la boca con evidente sorpresa pero decidía respetarlo y no meterse en aquello, justo como había hecho Chris con el tema de Julie. Después de unos segundos Brent rompía el silencio.- Profesor, sé que seguramente esto no me incumbe, pero… ¿Por qué no está casado? –Chris se quedaba en silencio otro rato mientras miraba la ventana.- La verdad es que estuve casado. Ya no más… por muchas razones distintas. Pero esa es historia para otro día. Porque tienes que ir a clase, jovencito –Brent soltaba un bufido con evidente diversión y después se ponía de pie.- Temía que dijera aquello. Pero no hay de otra –El profesor se levantaba y daba una palmada en el hombro de Brent, este espontáneamente le daba un abrazo a su profesor aunque lo soltaba casi con la misma rapidez que lo había hecho.- Uhm, bueno. Gracias… -Dicho esto el chico salía corriendo del salón, dejando al profesor con una sonrisa de orgullo en el rostro, algo iba haciendo bien con sus chicos.-

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(Casa de los Grace/ Cuarto de Alex)

El chico se encontraba acostado en su cama. Con la música a todo volumen, mientras sonaba una canción de Green Day. Alex se mantenía casi inmóvil bastante pensativo.

Aún sigo sin saber si esto de haberse mudado acá es bueno o malo. Se supone que esto me iba a ayudar a superar todo lo sucedido y blablablá. Pero me resulta estúpido. Dudo que funcione. Aun así la gente aquí es amable y todo pero la mayoría de los chicos son unos bastardos –El chico recordaba como un día mientras caminaba por los pasillos solo y tranquilamente Derek lo empujó contra los casilleros al pasar a su lado. Alex negaba con la cabeza para no pensar en aquello.- Luego está lo del chico Evan, en cada clase lo sorprendo mirándome aunque después intenta disimularlo, o simplemente me saluda. Según sabía el chico era bisexual, eso es lo que me preocupa más. Me inquieta que es lo que quiera en realidad. Por otra parte estoy de nuevo con mi mejor amigo, Scott, pero él chico ha cambiado, a decir verdad es que después de diez minutos resulta exasperante. Aunque yo tampoco soy tan paciente que digamos... tal vez por eso no he hecho amigos, y por eso Scott sigue insistiendo con lo de su estúpido club glee. A pesar de todo no suena tan malo pero seguramente lo es. Además ni soy tan bueno cantando. Solo con los instrumentos, aunque no sé si eso les sirva pero…

Los pensamientos del chico se veían interrumpidos cuando se escuchaba la voz de su madre quien le gritaba.- ¡Alex, el autobús ya llegó! –El chico abría mucho los ojos y se ponía de pie de un salto.- Ay mierda… otra vez tarde -Musitaba con evidente frustración mientras se apresuraba a guardar sus cosas y salir corriendo.-


(Pasillos de la Preparatoria)

Julie y Melissa caminaban en compañía de Gwen, ninguna lucía con mucho ánimo y nadie mencionaba nada. Hasta que Melissa, ya harta de guardárselo, rompía el silencio.- Jason me dijo que quería verme. De hecho lo voy a alcanzar en unos… diez minutos –Sus dos amigas la miraban con evidente sorpresa y Julie tomaba la palabra.- A mi Brent quiere verme en el auditorio. ¿Qué se traerán entre manos? –Gwen fruncía el ceño.- Sea lo que sea, no se las pongan fácil chicas. Hagan que los bastardos sufran –Dicho esto las tres comenzaban a reír y el celular de Gwen comenzaba a sonar, esta al instante desviaba la llamada.- ¿Quién era? –Preguntaba una curiosa Melissa, la pelirroja negaba.- Ya no quiero ver… pero obviamente era o Peter o Derek –Sus amigas se mostraban molestas.- ¿Siguen sin dejarte en paz? –Gwen asentía.- Tal vez Peter ya tiene otra novia y solo quiere restregármela en la cara indirectamente. Derek sigue molestando con que deberíamos intentarlo otra vez. Es un idiota. Me decidí a dejar de salir con cualquier gato –Sus amigas se mostraban contentas y Julie hablaba.- Ya era hora de escucharte decir eso

Mientras las tres seguían su camino se topaban con Megan y Kelly. Las cinco se miraban con odio, en especial Gwen y Megan. Después de un rato la animadora principal tomaba la palabra.- Chicas, ya me enteré de que las tres están en el club Glee. Al igual que mis amigas Layla y Bridgette. Deberían pensar en unirse a las porristas –Serían de mucha ayuda, igual que ellas dos – Agregaba Megan. Las tres notaban el sarcasmo en sus palabras pero no decían nada, debido al poco afecto que le tenían a todas las animadoras.- Tus brazos masculinos nos vendrían bien Gwen –Agregaba la porrista castaña y la chica daba un paso hacia ella.- Púdrete Megan. Tú y la rubia falsa no son nada –Kelly la miraba con una exagerada expresión de sorpresa.- El que seas pelirroja y no tengas alma no quiere decir que tengas que estar resentida e ir por la vida atacando gente, cariño–Todas la miraban confundidas pero ella continuaba.- Y Melissa deberías dejar de intentar conseguir el novio de las demás chicas, eso no se hace… -La chica se mostraba sorprendida.- Pero que… ¿Cómo? –Julie tomaba la palabra mirando fijamente a la rubia.- A esta y sus amiguitas les encanta enterarse de todo, es eso –LeBlanc le dedicaba una sonrisa a la muchacha.- Solo nos gusta ser honestas. Pero está bien, me voy a ahorrar mis consejos para ti, RuPaul. No quiero iniciar una pelea, es aburrido cuando sé que voy a ganar –Gwen tomaba a sus amigas del brazo y así comenzaban a alejarse de las animadoras.- Vámonos ya, no vale la pena –Mientras se iban la pelirroja le dio un codazo a Megan la cual solo rodo los ojos y comenzó a andar por los corredores con Kelly.

–¿Por qué se odian tanto tú y Megan? –Preguntaba una curiosa Melissa a Gwen, la cual solamente soltaba un resoplido.- Una muy larga y estúpida historia…

-Por otro lado las animadoras continuaban juntas.- Son tan patéticas… -Murmuraba Megan, su amiga sonreía.- Lo sé. A veces lo hacen tan fácil que no resulta tan divertido –Respondía su amiga y amabas comenzaban a reír aunque al instante la expresión de Kelly cambiaba, a una casi de arrepentimiento. Tan pronto como eso sucedía volvía a sonreír con la seguridad y encanto de siempre.-

Por otra parte Brent caminaba en compañía de Jason. Ambos con una segura sonrisa en el rostro.- ¿Dónde la citaste? -Preguntaba el primero, a lo que el otro respondía.- En la terraza… ¿Sabías que la escuela tiene una terraza en el último piso? Porque yo no… -Brent abría mucho los ojos con evidente sorpresa pero sacudía la cabeza decidiendo dejar aquello de lado.- Yo voy a ver a Julie en el auditorio. Ya veremos qué pasa –Jason lo miraba con el ceño fruncido.- Nada de “ya veremos”. Viejo, dijiste que estás dispuesto a dejarla de lado. Hazlo. Ya vimos que simplemente no puede ser –El acusado hacia una mueca.- ¿Tú harás lo mismo con Melissa, no? –Rossati asentía lentamente.- Supongo que lo sospecha. Además estoy saliendo con Layla, y no soy de esa clase de chicos… -Brent sonreía con ligera diversión.- Esto es una mierda. El amor, quiero decir. –Jason comenzaba a reír mientras negaba con la cabeza.- ¿Sabes cuál es el verdadero problema? Las chicas. Siempre esperan que uno sea el indicado, el que jura amor eterno y se enamora de ella para toda la eternidad… -Ambos jóvenes se miraban y poco a poco una sonrisa se formaba en sus rostros. De cierta forma sabían que cantar algo los ayudaría a expresar aquello.-

[Comienza a sonar About A Girl de The Academy Is…” en voz de Jason y Brent.]

Los chicos comienzan su canción en los pasillos, como si todo se tratara de una presentación ficticia comienzan a andar por estos, los cuales están completamente vacíos, mientras las animadoras los acompañan, bailando con ellos y realizando unos cuantos coordinados pasos de baile. En su mayoría Brent baila con Kelly y Jason con Layla. En cierto punto Hamilton observa a Julie y Rossati a Melissa. Al final de la canción ambos llegan al punto de encuentro con cada chica. Al auditorio y a la terraza.

Cuando Jason llega a la terraza, para su sorpresa, Melissa ya estaba ahí. Esta miraba las plantitas poco cuidadas que había en el lugar así que al ver al chico daba un brinco debido al susto de no saber que estaba ahí.- ¡Jason! ¿Desde hace cuánto estas aquí? –El chico se encogía de hombros.- Desde que llegaste, prácticamente. –Ella lo veía bastante sorprendida y este sin poderlo evitar comenzaba a reír.- No. En realidad acabo de llegar. Me alegra que estés aquí –Melissa rodaba los ojos y se sentaba en una banquita, en la cual el chico no dudaba en ir a sentarse también.- ¿Y bien? Qué es lo que pasa? –Jason llevaba su mano a su nuca y desviaba la vista unos cuantos segundos. Aunque después hablaba mientras la miraba.- Sabes para que te pedí que vinieras. Sabes de que quiero hablar… -Melissa asentía.- ¡Oh claro! ¿Cómo puedo ser tan tonta? Es decir, en el verano me besaste cuando fuimos chaperones en ese mini curso de verano de una semana. Claro, sólo después de que nos embriagáramos y me llevaras al cuartito de intendencia para que tuviéramos privacidad. Sin contar el hecho de que durante tres semanas me hiciste sentir como la chica más afortunada del país. Me hiciste sentir hermosa, especial, querida. Pero no era más que para pasar el rato. Porque, oh sorpresa, incluso faltando dos semanas para entrar a la Preparatoria comencé a ser una extraña para ti. No nos conocíamos prácticamente, y después me enteré que salías con Layla –La chica lo miraba con las cejas levantadas mientras él prácticamente estaba paralizado. No sabía ni que decir en su defensa.- Tenías razón. Si sabía de qué querías hablar… Jason sacudía la cabeza y se ponía de pie.- Olvídalo, fue un error…. –Melissa con expresión de estar a punto de llorar o de gritar se ponía de pie y tomaba a Jason del brazo, cuando este volteaba le soltaba una bofetada en el rostro.- ¡No te atrevas Jason Rossati! ¡Sé un hombre de palabra como dices ser! –El chico tomaba a Bowman de los brazos debido a que comenzaba a darle golpes en el pecho.- Cálmate. Melissa, por favor, cálmate. Hablemos, ¿vale? Vamos a hablar… -La muchacha poco a poco se tranquilizaba y algo avergonzada volvía a tomar asiento en la banquita.- Lo siento, aunque te lo merecías –El chico reía y llevaba su mano a su mejilla.- Mira. Lo que paso en el verano fue… eso. Un mini amor de verano. Si bien ese día, como dijiste, estábamos ebrios fue cuando al fin me armé de valor para besarte. Lo había querido hacer hace mucho pero… no podía hacerlo. Quieres que te sea honesto y que sea alguien de palabra. Así que así será. Yo soy un chico popular, y me aterraba que pasaría si comenzaba a salir contigo…. Decidí no arriesgarme. Además Layla también me gusta mucho, y ella fue quién me pidió ser su novio… fue raro. Pero algo tierno. Además, yo nunca supe si tú estabas cómoda con lo nuestro. Nunca decías mucho. Sinceramente comencé a creer que te daba igual –La chica lo interrumpía mirándolo con enojo.- Eres un idiota. Me hiciste enamorarme de ti rápidamente. Sinceramente ya no te reconozco. No creí que fueras alguien tan superficial… -Jason tomaba la mano de la chica aunque esta al instante la quitaba.- Mira, aun no entiendo cómo es esto, pero Brent es mi mejor amigo y a la vez el tuyo. Sabemos que dijo que no iba a meterse en esto, pero lo hace, como yo lo hago con lo suyo con Julie y que estoy seguro tú también haces –La chica sonreía con algo de diversión ante aquello, el chico proseguía.- Él idiota me ha hecho recapacitar mucho, y se lo agradezco bastante. Si te soy sincero me uní al coro por ti… quería estar contigo. Te extraño. Extraño a la Melissa que conocí aquellos días en el campamento. Incluso extraño al Jason Rossati que era en ese tiempo… la verdad no sé qué es lo que vaya a pasar en un futuro. Pero sé que quiero que seas parte de él de una u otra forma. Pero no solo cómo mi compañera de coro, o como la mejor amiga de mi mejor amigo –Melissa miraba al chico fijamente, reprimía una sonrisa pero igual las ganas de darle un puñetazo.- No tienes idea de cuantas cosas he arruinado por ti, por mis tontos sentimientos hacía ti. Pero te mentiría asquerosamente si te digo que no te extraño también… de cierta forma. Está bien Rossati. Podemos darnos esta oportunidad de ver qué pasa, sólo que por favor dame tiempo. Aún estoy muy confundida. Y esto no será fácil, aunque tal vez rápido –Melissa esta vez tomaba la mano de Jason y la apretaba con suavidad antes de ponerse de pie.- Sigues siendo un idiota, pero si Brent insiste tanto en que eres una buena persona le voy a creer. Porque sé que incluso no puedes ser alguien peor de lo que es tú querida novia… –Bowman tomaba sus cosas y se iba del lugar.- Nos vemos en el salón de coro -El chico miraba a la muchacha alejarse en silencio, no sabía que decir con respecto a lo de Layla pero poco a poco una sonrisa triunfante se formaba en su rostro.-

Por su parte Brent llegaba al auditorio y se encontraba con que estaba totalmente vacío. El chico soltaba un bufido y se sentaba en el asiento que había frente al piano él cuál oportunamente seguía allí. Así, el chico comenzaba a Esperar. Esperaba y esperaba… comenzaba a martillear sus dedos contra el piano, recargaba su frente en él pero nada lo ayudaba hasta que comenzaba a tocar una melodía, de una forma muy mala, equivocándose cada tres segundos aproximadamente.

–Haces bien en practicar. Eres terrible –No era nada más ni nada menos que Julie la que hablaba así que el muchacho con la mayor tranquilidad posible y con una pequeña media sonrisa en el rostro se encogía de hombros.- Tal vez podrías ayudarme… -La chica sonreía casi sin poderlo evitar e iba a tomar asiento junto a su compañero. Tal vez. Pero no quiero hacerlo –Julie soltaba una leve risa y comenzaba a tocar una melodía que Brent no alcanzaba a reconocer, después de unos segundos la chica dejaba de tocar mientras mantenía la mirada fija en las teclas.- Sigo sin terminarla… -El chico abría mucho los ojos al escucharla.- ¿Cómo? Esa canción la hiciste tú? –Palmer asentía con algo de vergüenza.- ¿Qué opinas? –El chico sonreía.- Julie, sonaba hermoso. Tienes un talento increíble para eso –Julie pasaba un mechón de cabello por detrás de su oreja y miraba al muchacho.- Gracias… Ahora, pasemos a lo importante, ¿Sí? Por que querías verme? -Brent hacía una leve mueca y antes de hablar recordaba bien la plática que había tenido con su amigo.- Quería hablar contigo. Pedirte perdón por ser un cobarde durante todo éste último tiempo. Por evitarte, por fingir que no existías y por ni siquiera hacer el intento de entablar una conversación contigo. Aun cuando en todo ese tiempo me sentí atraído hacía ti. De hecho, creo que ésta es la más larga que hemos tenido en al menos todo este año.

La chica lo miraba con atención, al parecer no esperaba todo eso. Aún así Brent no sabía cómo interpretar su expresión. Si quería sonreír o si lo maldecía por dentro. Como él ya no sabía que decir espero a que fuera ella quien tomara la palabra. Cuando la chica comprendió hizo una leve mueca.- ¿Qué quieres qué te diga? Lo nuestro fue hace ya un año. Bien sabias que estaba prácticamente loca por ti, incluso pude ser algo acosadora –Ambos reían, la chica con algo de vergüenza.- Después lo arruinaste completamente. Y fue como supe que no significo nada para ti. Las seis novias que has tenido desde entonces lo prueban –La chica sonreía con diversión, este hacia una mueca.- Sólo han sido cuatro… -Esta suspiraba.- Pero yo no te culpo por todo, comprendí porque pasó todo. Pero fue doloroso. Y además, no te ofendas, pero eres un chico. Y tener a uno a mi lado no entra en mis prioridades. No me interesa tener novio, no necesito ni quiero a uno –Brent asentía con cuidado. Evidentemente no entendía nada.- ¿Crees que podamos ser amigos? Es decir, nos quedan dos años juntos aquí y deberíamos aprovecharlos. Además, estamos en el club Glee y vamos a tener que prosperar porque con tú talento estoy seguro de que vamos a llegar a las Nacionales –Julie sonreía.- Melissa no mentía contigo. No tan patán como yo creía –Brent fruncía el ceño al escuchar aquello.- ¿Gracias? –La chica daba una palmada en la pierna de Hamilton.- Por supuesto que vamos a hacer amigos. Nada me gustaría más que eso –Ambos sonreían ampliamente mientras se miraban a los ojos.- ¿Sabes? Te extrañé todo este tiempo. No fue tan difícil hablar contigo. Debí hacerlo hace mucho… -La chica asentía.- Seguramente habría huido de ti, o tú de mí. Pero hemos madurado. Da gracias a Melissa que me convenció de venir y no dejarte plantado. Y de unirme al coro –El chico reía.- A i igual me convenció… creo que planeó todo esto, ¿sabes?

Los dos reían ante aquella posibilidad y Brent continuaba hablando.- Por cierto, ese día en la asamblea, cuando cantamos juntos fue… eh, ni siquiera sé cómo expresarlo. Sólo sé que no había sentido aquello antes. Y sé que fue gracias a ti –La chica se sonrojaba pero por alguna razón le resultaba casi imposible desviar la mirada de los ojos azules del chico. Ambos instintivamente iban acercando sus rostros y Brent titubeaba.- ¿Puedo hacerlo? –Julie susurraba un “sí” y al instante ambos unían sus labios besándose lentamente. Mientras el beso se prolongaba ambos aumentaban el vaivén de este hasta que Brent ponía su mano en la mejilla de Julie, quien se separaba como si acabara de reaccionar. El chico la miraba confundido.- ¿Qué pasa? ¿Por esto no quieres tener novio? ¿Temes no saber cómo actuar con él? ¿O temes…? –La chica lo miraba con lo que parecía ser algo de temor y lo cortaba mientras rápidamente se levantaba.- Cállate Brent. Sólo cállate, ¿Si? Tengo que irme. Te veo en la práctica. –Brent se levantaba al momento en que ella comenzaba a correr.- Julie, ¡detente! ¡¿Hice algo malo?! –El muchacho iba tras de ella aunque sabía que no iba a alcanzarla, ella sin decir nada seguía alejándose.- Lo siento –Murmuraba Brent por lo bajo.- Creo… -El chico hacía una leve mueca de confusión mientras solo pensaba en lo sucedido.-

(Pasillos/ Salón de Coro)

Layla y Bridgette caminaban hacía la reunión del coro platicando con algo de frustración en sus voces.- Olvidaba lo asquerosas que son las cosas cuando Kelly anda por aquí –Musitaba Layla mientras su amiga soltaba una leve risa.- Ni que lo digas, sus amiguitas andan igual. Lo peor es que todas las aman, incluida la entrenadora. ¿Sabes? Comienzo a creer que nos odia -Decía la rubia a lo que Jones soltaba un bufido.- Está más que claro que nos odia. Sobre todo desde que estamos en el coro. Es decir, ¡Nos mandó a la base de la pirámide! Está loca esa mujer –Bridgette reía con algo de diversión mientras llegaban a su destino.- Totalmente…

Una vez que las chicas entraban al salón se daban cuenta de que a excepción de Brent y Jason ellas eran las últimas en llegar. El profesor Monroe, como era habitual las recibía con una sonrisa y las invitaba a tomar asiento.- Bueno, estamos completos. Empecemos con la clase de hoy… -Julie alzaba la mano interrumpiendo al profesor.- Sr. Monroe, no es que me preocupe demasiado, pero faltan Brent y Jason. No podemos empezar sin ellos… -Chris hacia una mueca mientras los demás encontraban razón a las palabras de su compañera.- Lo que pasa es que el equipo de los lobos tiene su primer partido de la temporada la siguiente semana, y tienen que entrenar al máximo, sobre todo después de que Carl hecho a otros 2 chicos en los últimos días, con los pocos miembros que tienen necesitan ganar –Layla soltaba una risa llamando la atención de todos.- Ahora entiendo la patética y ridícula porra que estábamos ensayando. –Bridgette asentía divertida mientras los demás chicos sonreían.

Chris tomaba la palabra.- Ahora sí, a lo que vamos. ¿Nadie ha logrado descubrir nuevo talento o ha convencido a alguien? –Todos negaban con evidente decepción en ellos mismos a excepción de Scott, quien se veía bastante ocupado en su teléfono celular. Chris decidía no darle importancia a aquello y continuaba.- Bueno, algo vamos a tener que hacer. El director Cooper me mandó a hablar ayer y lo que me dijo no fue para nada esperanzador –Todos lo miraban con atención y algo de temor.- Él cree que el coro no va a prosperar, así que la escuela no va a financiarlo. Dice que lo mejor sería cerrarlo, o en su defecto demostrar que lo vale. Así que, ¿Alguien tiene alguna propuesta para conseguir gente? Podría hablar con él de nuevo para convencerlo de hacer otra presentación en la que… -Todos negaban al unísono lo que ya no sorprendía a Monroe.- Entiendo. Ya no quieren más refresco en la cara… -Aquel comentario sorprendía bastante a todos, en especial a Bridgette quien solo fingía compadecerse por sus compañeros. Nathan alzaba la voz.- Sr. Monroe, ¿Cómo supo eso? –Chris los miraba muy serio y arrimaba una de las sillas vacías para sentarse frente a los chicos.- El director me lo dijo. ¿Por qué no me contaron nada? Creía que confiaban en mi…

Melissa rodaba los ojos.- No podíamos hacerlo. Hubiera resultado aún más patético. Pero era de esperarse que esos chicos no se tomarían bien el que hubiera un coro en la escuela –Monroe suspiraba mientras veía a los chicos con detenimiento.- ¿Ustedes tuvieron algo que ver? –Preguntaba a las animadoras, Layla al instante negaba.- Según supe las únicas que participaron fueron Megan, Nicole y sus amigas. Así que no. Odio a esas chicas y ellas me odian, así que claramente no estuve invitada. Además estuve con Jason y nos fuimos rápidamente de esa tonta asamblea. Teníamos mejores cosas que hacer –Chris asentía y miraba a Bridgette quien titubeaba un poco y evadía la mirada de todos sus compañeros.- Yo tampoco estuve presente. Después de que cantaron me fui lo más pronto posible…. –La chica sonreía tímidamente y el profesor veía a los demás.- Nathan, eso es cierto, ¿Ninguna de ellas estuvo presente? –El chico daba una rápida mirada a sus compañeros y comprendía lo que intentaban decirle corporalmente. Que las cubriera.- Es cierto. Solo eran como 8 chicos. Los recuerdo bien. Ninguna de ellas estaba, de haber sido así, ¿Cree que habríamos estado de acuerdo con que se unieran al coro? –Los demás asentían aunque Melissa miraba totalmente enojada a Bridgette. Chris parecía estar de acuerdo con aquello. Por su parte Scott continuaba mirando su celular.- De acuerdo…. Lamento haber dudado chicas. Pero debo cerciorarme, quiero que seamos honestos y que entre nosotros exista la mayor confianza posible. En esto tiene que basarse nuestro equipo –Ambas chicas sonreían- No se preocupe Sr. Monroe, yo tampoco confiaría en nosotras –Decía Layla lo cuál lograba hacer reír levemente a sus compañeros.

Chris decidía ya no tocar el tema y proseguía.- Podría hablar con los encargados de los equipos y clubes de la escuela. O podemos hacer grupos de delegados, dar determinados puntos en la escuela donde hagan una presentación y… -Un animado Scott levantaba ambas manos con una enorme sonrisa en el rostro y pedía la palabra.- Bueno, parece que todos van a interrumpirme el día de hoy así que, está bien. Habla Scott –Todos comenzaban a reír ante lo dicho por el profesor y Henderson tomaba la palabra.- Sr. Monroe, esta interrupción lo vale. Acabo de conseguir al miembro número diez del equipo. –Los demás lucían felices.- ¿Lo dices en serio? Quién es? –Preguntaba el profesor bastante animado.- Es un alumno nuevo –Explicaba Scott.- Así que probablemente nadie lo conozca. Dijo que ya venía para acá. Así que calculo que va a llegar… ahora –Dicho esto todos volteaban a ver la entrada, para su mala suerte nadie llegaba.- Con razón nunca obtienes diez en álgebra –Murmuraba Bridgette quien al instante era callada por Scott.

Segundos después Alex entraba al salón con una tímida sonrisa en el rostro. Todos sonreían exagerando un poco lo que solo causaba que el chico los mirara con cara de pocos amigos, probablemente incómodo. Antes de que algo más pasara Chris se acercaba a él y apoyaba una mano en su espalda.- Eh, tú debes ser… uhm… –Alex –Lo acompletaba el chico a lo que Chris asentía.- Alex. Claro. Bueno, Scott dijo que querías unirte, ¿Es cierto eso? –El chico se encogía de hombros mientras comenzaba a caminar por el salón.- Es medio cierto. Cantar no es mi fuerte, y mucho menos bailar, pero me encanta la música y se tocar casi cualquier instrumento. Sabía que Scott no iba a dejar de insistir así que… heme aquí. –Chris asentía con una expresión de confusión.- Y bien, ¿Preparaste algo? –El chico asentía mientras su sonrisa se ensanchaba.- Por supuesto –Chris sonreía.- Bueno. El lugar es todo tuyo. Cuando quieras –Dicho esto el profesor iba a tomar asiento con los demás y el chico tomaba una de las guitarras acústicas que había en el salón.- Solo pido que no se burlen tanto. Esta es una canción de una de mis bandas favoritas…


[Comienza a sonar Wake Me Up When September Ends de Green Day en voz de Alex.]

El chico comienza a tocar la guitarra con increíble precisión mientras cierra los ojos. Todos lo observan atentamente. Layla y Bridgette intercambian sonrisas y Scott lo mira con cierto orgullo. Cuando el chico comienza a cantar todos llegan a sorprenderse debido a que el chico alegaba el no cantar bien, lo cual era una mentira. A pesar de aquello no había duda de que su fuerte era tocar la guitarra. Pasado un rato todos acompañan la chico con la canción.


Al finalizar el salón se llena de los aplausos de los chicos. Alex sonríe ampliamente sin saber muy bien que decir hasta que Chris se pone de pie y va hacia él, dándole una amistosa palmada en el hombro. Hablo por todos cuando te digo que eres totalmente bienvenido al coro. –Todos aplaudían de nuevo mientras Alex los mira con una emoción que no puede disimular.- Muchas gracias, de verdad. Sin más el chico corría a sentarse junto a sus nuevos compañeros. Chris los miraba con una enorme sonrisa.- Dos más y ya chicos. Tenemos que hacer todo lo posible por conseguirlos pronto. En las seccionales tendremos que lucirnos. Así que, de pie, practicaremos sus pasos de baile –Los chicos sin mucho ánimo se ponían de pie y se esparcían por el salón. Chris asentía mientras comenzaba a poner una rutina a sus chicos.-

Después de la práctica Chris caminaba por los pasillos de la escuela, este comía una manzana y saludaba a varios alumnos. Cuando comenzaba a bajar las escaleras se topaba con su amigo, el entrenador Farrow, este intentaba evitarlo pero Monroe lo detenía.- Eh, amigo. Hasta que te dejas ver, el coach solo asentía con una sonrisa algo forzada en el rostro.- Chris. ¿Cómo va tú equipo de retardados? –Chris decidía no darle importancia a lo que decía su compañero y sonreía levemente.- Vamos bien, gracias. ¿Qué tal los lobos? ¿Ganaremos él partido? –Carl sonreía con orgullo mientras se cruzaba de brazos.- Viejo, es conmigo con quien hablas. Obviamente vamos a triunfar –Chris asentía y ambos se quedaban en un incómodo silencio, hasta que Carl decidía romper el silencio después de un rato.- No me habías dirigido la palabra después de que supiste lo mío con Katherine –Monroe hacía una mueca al momento en que sacudía la cabeza.- Supongo que necesitaba reflexionarlo. Pero me alegra que estén juntos, de verdad. Sólo espero que en serio la trates bien –Farrow reía.- Por supuesto amigo, ella es diferente. Así que por eso quiero que te olvides completamente de ella. ¿Vale? Ahora está conmigo. Tienes que olvidarla –Chris se sorprendía por la frialdad empleada por su amigo pero solo se dedicaba a asentir.- ¿Tanto temes que pueda quitártela? –Carl miraba fijamente a Chris.- Somos muy buenos amigos, no quiero que esto se acabe por algo tan tonto como esto. Tendrás a alguien en tú vida, pero ese alguien no será Katherine –Antes de que Monroe pudiera articular palabra alguna Carl se iba del lugar rápidamente.- Te veo luego, amigo –Chris se quedaba meditando todo lo sucedido un momento y después seguía su camino.-


(Vestidores de los chicos/Pasillos)

Brent y Jason y los demás miembros del equipo de futbol se encontraban en ellos, los chicos del coro vestían solamente sus jeans mientras se secaban de lo que parecía haber sido una ducha después de su entrenamiento. Mientras se vestían los chicos conversaban.- Entonces, ¿Solamente se fue corriendo? –Preguntaba un extrañado Jason, su amigo asentía.- Exacto. Bueno, momentos antes nos besamos. Aunque quedamos en que podíamos ser amigos –Su amigo soltaba una risa mientras Brent reprimía una.- Vaya, a mi Melissa me dio una bofetada –Decía Jason con humor y ambos seguían riendo.- Pero logró perdonarme al parecer –Brent asentía mientras se ponía su camisa.- Julie a mí también –Los chicos sonreían y para celebrar aquello hacían su extraño saludo de mejores amigos.- Te dije que íbamos a lograrlo –Decía Jason mientras de igual manera se ponía su playera. Cuando ambos estuvieron listos cerraron su casillero que tenían asignado, antes de poder salir fueron detenidos por Derek.- ¿Qué hacen ustedes aquí? Los vestidores de chicas son cruzando el corredor –Algunos de los otros jugadores reían los chicos no decían mucho al respecto, al parecer ya estaban hartos sin más salieron del lugar con sus mochilas bajo varias otras burlas de sus compañeros.- Momentos después los chicos, ya más tranquilos, veían a Kelly quien estaba a unos cuantos metros. Jason ponía un brazo en el hombro de Brent y susurraba a su amigo en el oído.-Es toda tuya. Suerte. Recuerda que Julie ya fue… -Dicho esto el chico se separaba y comenzaba a alejarse.- Iré a alcanzar a Layla. Nos vemos mañana –Brent se despedía de su amigo con la mano y caminaba hacia Kelly con una sonrisa ladina en el rostro y la mayor tranquilidad posible.-

–Ey, Kelly. ¿Qué haces? –La rubia al ver que se trataba del chico sonreía.- Brent, hola. Estoy, simplemente… uhm, nada importante. Solo pensaba. De hecho estaba a punto de irme a casa –Brent sonreía.- Oh, perfecto. Déjame acompañarte –La chica levantaba una ceja.- ¿Quieres acompañarme? –El muchacho asentía a lo que ella sonreía.- Perfecto, vamos. Sólo espero no seas un secuestrador –Ambos reían y Brent entreabría la boca para decir algo, pero la chica lo cortaba.- Y por favor ahórrate tontas formalidades tipo “déjame llevar tú mochila” –Brent soltaba una risa aunque miraba a otra parte con cierta vergüenza. Al parecer tenía pensado decir aquello. Kelly lo miraba.- Es lindo que hagas esto. Normalmente nadie se atreve a hablarme por miedo a que los rechace. Por eso no tengo tantos amigos, la mayoría son solo falsos –Brent sonreía levemente.- Bueno, seré tú amigo si así lo quieres –La chica reía.- Sería un gusto –Dicho esto entrelazaba su brazo con el de su nuevo amigo y así ambos continuaban su camino mientras se iban de la escuela.-


(Casa de los Palmer/Cuarto de Julie)

La chica estaba en compañía de Gwen y Melissa. Las tres escuchaban música en la radio.- Tú mamá es tan atenta cuando venimos. La amo. En especial porque nos deja solas al menos una hora porque “tiene que ir al súper mercado” –Decía una divertida Melissa mientras hojeaba una revista, las tres comenzaban a reír. Gwen tomaba una foto que había en un mueble a su lado y la miraba un buen rato.- Tú madre era muy bonita de joven. ¿Por qué tú eres fea? –Julie la miraba molesta mientras ella reía.- Ya mentira. Julie, ¿Por qué no tienes fotos de tú padre? Perdón. Sé que él tema es delicado, pero nunca eh visto una foto suya en tú casa –Julie se removía incómoda y miraba hacia los lado.- A papá nunca le gustó que le tomaran fotos. Es eso –La chica continuaba escribiendo en su libreta para no decir más pero Melissa la interrogaba esta vez.- ¿Y las fotos de su boda? –Julie abría mucho los ojos y rápidamente negaba con la cabeza.- A mamá le resultaba muy doloroso tenerlas. No sé qué son de ellas… -Melissa fruncía el ceño.- Pero entonces… -Una exaltada Julie se levantaba bastante molesta.- ¡Dios, cállate de una vez! –Dicho esto la chica salía corriendo del cuarto y sus amigas rápidamente iban tras ella, lo cual no servía porque se encerraba en el baño.- Sus amigas se quedaban fuera de este.-

–¡No nos iremos hasta que salgas! –Gritaba Gwen mientras se sentaba en el suelo frente a la puerta. Melissa pegaba su oído a la puerta con evidente arrepentimiento en su rostro.- Julie, perdón. Sé que hablar de tu padre es un tema difícil para ti. Lo siento mucho… -La chica no decía nada. Solo se miraba en el espejo intentando relajarse. Sus amigas seguían esperando recargadas frente a la pared que daba a la puerta del baño. Después de un rato ambas comenzaban a aburrirse y Gwen tomaba la palabra.- Ey, Julie. Te contaré una historia, ¿quieres? Un tosido es que sí. Dos que no–La pelirroja esperaba pero al no recibir respuestas soltaba un bufido.- Bien, el silencio otorga. –Por dentro alcanzaba a escuchar como su amiga reía y Melissa le susurraba al oído.- ¿Qué haces? –Gwen se encogía de hombros.- Improviso. Bueno, ¿alguna vez te conté porque Megan y yo nos odiamos tanto? –La chica desde el baño respondía.- Creo que no… -Sus amigas sonreían al ver un avance por parte de su amiga.

-Bueno, pues todo fue hace apenas dos años. Cuando ambas teníamos trece. Como saben somos vecinas, así que solíamos ser mejores amigas. Pasábamos un montón de tiempo juntas. Lo sé, ni yo me lo creo… el punto aquí es que ella tenía unas tendencias medio extrañas. Un día hice una pijamada en mi casa y varias chicas asistieron. Cuando era de noche ella se acercó a mí mientras ya todas estábamos dormidas y bueno, me besó. Varias veces. Desperté y note que quería… uhm, sobrepasarse. Así que grité y la empujé. Todas se despertaron, incluida mi madre. Comencé a gritar que Megan me había besado pero ella intentó negarlo, varías me llamaron mentirosa y otras la llamaban a ella una rara. Al final mi madre y la suya terminaron gritándose un montón de cosas y de las siete chicas que éramos sólo quedamos tres. Eso fue un viernes, después, el lunes de vuelta en la escuela por alguna razón todos se habían enterado de lo sucedido, así que algunos la llamaban lesbiana pero ella en ese entonces tenía novio así que la mayoría me llamaba a mi mentirosa. Poco a poco ya nadie quería juntarse conmigo así que prácticamente me quedé sola, lo peor de todo es que ella disfrutaba de eso. De mi dolor. Acabando ese ciclo escolar entramos a Graham, cada quien siguió su camino, los demás olvidaron aquello. Ella se acostó con Derek y con Tyler, tal vez para probar que no era lesbiana. Y bueno, ahora creo que anda en crack –Melissa soltaba una risa y Gwen hacía una leve mueca.- ¿Sabes cuál es la moraleja de esto? … Nunca invites a perras falsas a dormir a tú casa –Las tres comenzaban a reír en el momento en que el teléfono de la casa comenzaba a sonar.- Oh Oh –Decían Gwen y Melissa al unísono antes de bajar corriendo. Julie por su parte miraba su teléfono celular. Está veía una foto de ella, su madre y su hermana. Una lágrima corría por su mejilla y se levantaba para mirarse en el espejo.-


[Comienza a sonar Nobody Knows de P!nk en voz de Julie.]

La presentación transcurre como algo fantasioso que solo pasa en la mente de Julie. La chica comienza su canción en su baño. Poco después está en los corredores de la escuela, caminando mientras nadie repara en ella. Al final la chica está de nuevo mirándose frente al espejo. Mirando cómo le corren las lágrimas por el rostro.


La chica lava su rostro y acomoda su cabello. Momentos después sale del baño a reunirse con sus amigas. Al bajar se encuentra con que ambas están sentadas, en el sofá, esperando.- ¿Qué hacen? –Preguntaba la chica con la mayor tranquilidad posible mientras sus amigas solo se encogían de hombros.- El papá de Melissa va a llegar por nosotras como en cinco minutos. Julie suspiraba y tomaba asiento frente a ellas.- Gwen, gracias por compartir eso con nosotras hace un rato. Quiero hacer lo mismo, ser sincera con ustedes –Julie tragaba saliva y tomaba aire mientras cerraba los ojos, Sus amigas se miraban y aunque intentaban decirle que no era necesario Julie insistía.- La razón por la que nunca hablamos de mi padre, y la de porque no hay fotos de él aquí no se debe a que haya fallecido… si no a que está en prisión. Y está en prisión por violencia intrafamiliar. Antes de mudarnos aquí mamá mi hermana y yo sufrimos mucho por él, bebía demasiado y golpeaba mucho a mamá. Incluso más cuando intentaba defendernos… -La chica rompía en llanto y esta era consolada por sus amigas pero aun así seguía hablando.- Mi madre estaba embarazada de su tercer hijo, un día las cosas se pusieron mucho peor. No sé cómo sucedieron las cosas porque yo estaba encerrada con Marnie en nuestro cuarto. Cuando dejamos de escuchar ruido me asusté y cuando bajé noté que mamá estaba tirada en el suelo entre un charco de sangre. Mi padre la había apuñalado con un pedazo de vidrio en el estómago. Así que perdió a su bebé, a mi hermanito. Fue entonces que decidió dejarlo y al fin denunciarlo... Tiempo después nos mudamos aquí para empezar de cero –Las chicas miraban a Julie sin saber qué hacer o decir.

Al final ambas la abrazaban y la chica sonreía por su gesto.- Por eso me cuesta tanto confiar en los chicos. Incluso a veces tengo miedo de ellos. Por eso no quiero tener novio. Tengo miedo de volver a vivir esto –La chica intentaba no llorar mientras sus amigas la abrazaban. Ahora encontraban sentido a muchas cosas. Las tres se quedaban así un buen rato. Sin decir nada, solo abrazando a Julie.-


(Preparatoria Graham/ Pasillos)

Bridgette caminaba en compañía de su amigo Evan, estos platicaban tranquilamente.- Entonces, ¿Alex se unió al coro? –Axel –Lo corregía Bridgette, aunque de nuevo se equivocaba, el rubio decidía ahorrarse aquello.- Ajá, como sea. Esto se pone interesante –La chica daba un codazo a su amigo.- Que ni se te ocurra. Deja al pobre chico en paz –Evan levantaba ambas cejas.- Vaya, Brig. No me digas que ya los quieres. Primero les avientas un refresco y los humillas, después te unes a ellos y los defiendes. Eso es demasiado contraproducente. Incluso para ti –Bridgette fruncía el ceño.- A veces me preguntó porque soy tú amiga –El chico comenzaba a reír mientras pasaba un brazo por sus hombros y besaba su mejilla.- Porque nos amamos, tonta. Y nos decimos las cosas tal cual –La chica sonreía.- Tienes razón –El asentía sonriendo mientras miraba a Alex en su casillero.- Siempre la tengo. Ahora si me disculpas… -El rubio soltaba a su amiga y rápidamente iba al encuentro con Alex, lo que no la dejaba nada contenta.

El chico al ver al rubio hacía una mueca.- ¿Qué quieres de mí? –Evan levantaba ambas cejas mientras se recargaba en los casilleros de a lado.- Quiero ser tú amigo. Eres nuevo, necesitas amigos. Además eres guapo… -Alex miraba con cierto miedo al chico y daba un paso hacia atrás.- Bueno Evan, podemos ser amigos. Pero solo eso, ¿Vale? Aunque aprecio que hagas esto. Pero me gustan las chicas –Evan sonreía.- ¿Seguro? Eso no es lo que sabía… -El chico abría mucho los ojos y cerraba su casillero.- No me conoces, ¿Vale? No intentes levantarme falsos. Si me disculpas, me voy –El chico rápidamente tomaba a Alex del brazo.- Ya. Lo siento, ¿sí? A veces no sé muy bien lo que digo. Quería hablar contigo porque quiero hacer algo en donde tú me serías de mucha ayuda. Podrías ayudarme, ¿Por favor? –Alex no comprendía pero asentía con la cabeza.- Si no es algo muy raro con mucho gusto te ayudo, Evan –El rubio sonreía casi con orgullo en sí mismo.-


(Salón de Coro/Reunión del club glee)

Todos los chicos estaban reunidos en el salón. Brent y Jason miraban a Alex con cierta sorpresa, el chico después de un rato se incomodaba.- Para los que no lo conocían porque Farrow no los había dejado libres en toda la semana, él es Alex. Nuestro miembro más reciente –El muchacho sonreía y los otros dos comprendían así que lo saludaban con la mano.- Las cosas parecen ir mejorando chicos. Estamos cerca de estar todos completos y… -Una voz interrumpía al profesor, el cual ya no se sorprendía, así que solamente buscaba a quien había sido. Al no saber de quien se trataba fruncía el ceño.- Que raro…. –Antes de que dijera algo más volvía a hablar.- Sr. Monroe, aquí atrás –Todos volteaban a la puerta para encontrarse con Evan. Quien sonreía de oreja a oreja y entraba al salón. Bridgette se mostraba sorprendida y Alex incómodo.- Oh, Evan que sorpresa, ¿Qué te trae por aquí? –Exclamaba Monroe, quien lo recordaba de sus clases.- Quiero audicionar, ser parte del coro. Incluso ya preparé mi audición. –Todos se mostraban entusiasmados a excepción de Alex.- Perfecto. Por favor empieza cuando estés listo –Decía Chris mientras se alejaba un poco para ver al chico.- Bueno, lo que tengo preparado fue junto con Alex. Así que… por favor –El chico se levantaba y tomaba la guitarra que había usado para su audición.- ¿Listo? –Preguntaba al rubio, el cuál asentía.- Claro. Chicos, si conocen la canción me encantaría que me acompañaran… -Dicho esto Alex comenzaba a tocar.-

[Comienza a sonar Makes Me Happy de Drake Bel en voz de Evan.]

Rápidamente todos lograban ser contagiados por el espíritu y ánimo del chico, así que lo acompañaban con la canción. Primero sentados pero al final todos se ponen de pie para bailar y cantar juntos.

Cuando termina la canción todos comienzan a abrazarse, idea de las chicas. Incluso Alex y Evan quienes están bastante contentos.- ¡Fue increíble! Hacen un gran equipo –Decía Chris tomando a los dos chicos por la espalda. Alex sonreía tímidamente pero obviamente estaba de acuerdo con aquello.- Bienvenido al club Glee, Evan –Todos comenzaban a aplaudirle mientras disfrutaban del momento, después de haber pasado una semana un tanto complicada para algunos, y extraña para otros. Afortunadamente al final todo había parecido haberse superado. O eso parecía…-

Estrellas Invitadas:Editar

Música del EpisodioEditar

Curiosidades:Editar

  • Luego de Emotions los siguientes personajes fueron ascendidos a personajes principales (Por lo que no serán incluidas en las listas de Estrellas Invitadas): Jason, Layla, Bridgette, Alex y Evan.

Covers por S.A.:Editar

Navegador:Editar